Miyajima quiere decir “la isla santuario” y es que esta pequeña isla es, desde tiempos antiguos, un lugar sagrado y de culto donde los dioses pensaron vivir en armonía con los mortales.
También llamada Itsukushima, Miyajima es un lugar de densa vegetación boscosa que desprende paz, belleza y tranquilidad. Su población es escasa y es hogar de ciervos y monos salvajes.